24 mayo 2008

Narrador omnisciente

Lo bueno de ser un narrador omnisciente es que sabes exactamente todo lo que transcurre en la historia así como de dónde vienen todos los personajes y hacia dónde irán.

Así, por ejemplo, en esta entrada de blog sé que si Andrés y Sabina hubieran sido pareja él habría encontrado un remanso de paz y una persona en quien rebotar su propia vida, que ella habría encontrado un punto de apoyo en el que poder apoyarse para alzarse a tocar las estrellas y alguien que siempre habría sido capaz de despertarle una sonrisa, y que ambos habrían encontrado amor, mucho amor. Tambien sé que se habrían emborrachado en la boda de la hermana de ella y que al día siguiente se habrían partido a carcajadas para intentar superar la vergüenza, que habrían vivido juntos en un pequeño unifamiliar a las afueras de Zaragoza, que habrían tenido tres gatos, que habrían pintado la pared del cuarto de su única hija manchando las manos en pintura, que los domingos se habrían reunido con sus amigos en el jardín a escuchar a Paco tocar la guitarra entre risas y que jamás se habrían casado siguiendo las costumbres de la familia de él.

Por eso cuando la única historia que tengo que contar es "Andrés caminaba por la calle con la nariz metida en el periódico cuando de repente tropezó con Sabina, que le miró con un poco de fastidio mientras el murmuraba una disculpa y se perdía en la multitud" no me queda más remedio que decir que ser narrador omnisciente es, muchas veces, una gran putada.

Devotchka - How it ends

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Biyisimo! aplauso.

o s a k a dijo...

el poder de la síntesis...

lo que describes me recuerda un poco a la técnica del hueco, de Pablo Gargallo. Hacer del hueco una forma más. Que sólo quede la esencia. Supongo que lo único importante es seguir fiel a la esencia, y en consecuencia, como en tu relato, saber que no estás tricionando el carácter de tus personajes, independientemente de lo que les sucede alrededor.

n a c o
encrucijada

Anónimo dijo...

Qué post más bueno.
Sí es una gran putada. Somos los narradores omniscientes de nuestras propias historias.
Tremenda putada.

Anónimo dijo...

El guionista de mi vida tiene un concepto de la literatura existencial muy parecido al tuyo, biyu.
Otra putada.

Anónimo dijo...

¿no vas a escribir nada por tu cumple o que meloncin? Felicidades

o s a k a dijo...

¡¡feliz cumpleaños!!

n a c o
yateinvitarásaalgo

Anónimo dijo...

FEBIYIDADES!