20 abril 2007

Amistades peligrosas

Mi pene y yo tenemos una compleja relación de amor-odio. De amor porque me proprociona momentos extremadamente divertidos e interesantes aunque mucho menos a menudo de lo que yo querría; de odio, porque de vez en cuando da un golpe de estado y se apodera del mando y el dominio. Y cuando ocurren ambas cosas a la vez, golpe de estado y momento interesante... en fin...

Camarón de la Isla - Soy gitano

3 comentarios:

o s a k a dijo...

te comprendo, en ese aspecto soy una república bananera (nunca mejor dicho, jeje)

: P
n a c o

Anónimo dijo...

jajajajajjaja
¡Hay que ver la de cosas que se pierde una por ser mujer!

Los hombres se dividen entre los que le han puesto nombre a su pene y los que no.

Gusarapo dijo...

Al mío le han puesto. Diversos y que no comparto públicamente por respeto hacia las implicadas.