En 1991, Steve Lamacq, periodista de la mítica revista británica NME, entrevistó a Richey tras un concierto. Los Manics habían estado realizando declaraciones bastante escandalosas a la prensa y Lamacq comenzó a presionar a Edwards para que confesara si realmente su actitud no era únicamente pose. Richey, para terror del periodista, sacó de su bolsillo una cuchilla de afeitar y, dejando al aire su antebrazo izquierdo, talló con ella "4REAL" ("en serio", "de verdad") en su propia piel. Su sangriento acto publicitario causó que tuvieran que darle once puntos de sutura. Esa explosión de puro nihilismo pop le transformó en estrella, en mito de un movimiento musical deseoso de tener ídolos, obviando por supuesto el hecho de que esta no fuera ni mucho menos la primera vez que Richey se había infligido heridas a sí mismo. Por algo llevaba encima una cuchilla de afeitar.
Su auténtico paso a la leyenda se produjo años despues, cuando desapareció. Se esfumó por completo, sin siquiera un puf. Encontraron su coche abandonado el 17 de febrero de 1995, tras quince días de desaparición. No dejó un cadáver con un agujero de bala ni un cuerpo en el fondo de una bañera, sino únicamente preguntas, incertidumbre y gente llorándole. Por supuesto, su edad cuando desapareció era de 27 años.
Tras diez años de cuerpos falsamente identificados y de gente que asegura haberle visto en India o Canarias, Richey continúa en ese limbo del mito del que no parece que tenga intenciones de volver. ¿Otro chico masticado por la industria, un chalado obsesionado con llamar la atención o un mártir del rock? Vuestra elección. En cuanto a los Manic Street Preachers, bueno, mejor no hablar de su carrera actual, ¿verdad? Se podrían haber esfumado tambien...
Manic Street Prachers - She is suffering