22 noviembre 2006

Richey James Edwards

Hay un décimo aniversario que pasó completamente desapercibido en nuestro país, y me refiero a prensa generalista, claro. Así como el de la trágica muerte de Kurt Cobain a los 27 años de edad recibió una bestial cobertura mediática, los diez años de otro suceso importante del mundo de la música pasaron a hurtadillas. El pop es ingrato, y muchas veces convierte en estrellas a personas que no lo quieren ser. En cambio Richey siempre quiso ser conocido, siempre quiso atención.

Richey Edwards vivió en su piel esa explosión de imaginación que ocurrió en la década de los noventa, el britpop. Considerado casi universalmente un músico mediocre que ni siquiera tocaba la guitarra y se limitaba a mover la mano por las cuerdas durante sus primeros conciertos, Richey comenzó su carrera musical como roadie de los Manic Street Preachers pero pronto se convirtió en el guitarrista del grupo. Curiosa evolución, de conducir la furgo a convertirse en la cara pública de un grupo. Y es que lo que a Richey le faltaba como músico le sobraba como estrella del pop. Le sobraba actitud, le sobraba pose y le sobraba inteligencia para vender a su banda.

Richey no sólo era un fantástico letrista (The Holy Bible, tercer e indudablemente mejor disco de los Manics, queda atrás para atestiguarlo) sino que tenía todo lo necesario para ascender al Olimpo de los Dioses del Pop: estilo de vestir llamativo, apariencia ambigua, aspecto de chico atormentado, personalidad enigmática, depresion intermitente, problemas con el alcohol, extrema fragilidad, historias de cómo se inyectaba pasta de dientes o cómo nunca hacía ni una sola comida completa al día... Lo que le faltaba para dejar de ser persona popular y convertirse en auténtica leyenda lo consiguió mediante dos actos concretos.

En 1991, Steve Lamacq, periodista de la mítica revista británica NME, entrevistó a Richey tras un concierto. Los Manics habían estado realizando declaraciones bastante escandalosas a la prensa y Lamacq comenzó a presionar a Edwards para que confesara si realmente su actitud no era únicamente pose. Richey, para terror del periodista, sacó de su bolsillo una cuchilla de afeitar y, dejando al aire su antebrazo izquierdo, talló con ella "4REAL" ("en serio", "de verdad") en su propia piel. Su sangriento acto publicitario causó que tuvieran que darle once puntos de sutura. Esa explosión de puro nihilismo pop le transformó en estrella, en mito de un movimiento musical deseoso de tener ídolos, obviando por supuesto el hecho de que esta no fuera ni mucho menos la primera vez que Richey se había infligido heridas a sí mismo. Por algo llevaba encima una cuchilla de afeitar.

Su auténtico paso a la leyenda se produjo años despues, cuando desapareció. Se esfumó por completo, sin siquiera un puf. Encontraron su coche abandonado el 17 de febrero de 1995, tras quince días de desaparición. No dejó un cadáver con un agujero de bala ni un cuerpo en el fondo de una bañera, sino únicamente preguntas, incertidumbre y gente llorándole. Por supuesto, su edad cuando desapareció era de 27 años.

Tras diez años de cuerpos falsamente identificados y de gente que asegura haberle visto en India o Canarias, Richey continúa en ese limbo del mito del que no parece que tenga intenciones de volver. ¿Otro chico masticado por la industria, un chalado obsesionado con llamar la atención o un mártir del rock? Vuestra elección. En cuanto a los Manic Street Preachers, bueno, mejor no hablar de su carrera actual, ¿verdad? Se podrían haber esfumado tambien...

Manic Street Prachers - She is suffering

10 noviembre 2006

Infancia

El sol deslizaba su lengua sobre la pareja, que descansaba en ambos lados del sofá.
- No sé cómo puedes seguir con eso. No soporto la ciencia ficción.
Él suspiró, se frotó los ojos y la miró con una sonrisa en la boca.
- Adelante...
- ¿Adelante qué?
- Vas a contarme por qué no soportas la ciencia ficción, ¿no? Venga, adelante, tienes toda mi atención.
Ella sonrió con un falso ademán de victoria y cruzó las manos tras la nuca.
- No puedo engancharme a algo que no me pueda creer, ya lo sabes. Me ocurre lo mismo con la fantasía.
- Muchas de las obras más importantes escritas por el hombre han sido fantasía, corazón.
- Ya, y eso aún lo entiendo, porque ha existido toda la vida y supongo que es inconsciente que a mucha gente le produzca maravilla, pero... ¿clones y marcianos?
Él se rió y se acurrucó junto a ella.
- Bueno, no toda la ciencia ficción es tan deshumanizada como dices, que lo estás pintando muy mal. La ciencia ficción blanda utiliza el disfraz de la ciencia para contarnos historias fundamentalmente humanas, para crear contextos extraños en los que nuevas situaciones puedan ocurrir.
Ella levantó una ceja y sonrió, siguiendo el juego. Él puso falsete académico y continuó:
- Y la ciencia ficción dura, aunque ya sabes que no es mi subgénero favorito, muchas veces ha servido como advertencia sobre el futuro.
- Ya, claro. No tiene nada que ver con que sus autores suelan ser licenciados en ciencias que se aburren y no saben qué hacer con sus teorías raras.
- Bueno, quizás ahí tengas un punto a tu favor. Aunque en lo de no poder suspender tu incredulidad... bueno, quizás sea un problema de imaginación atrofiada...
Ella abrió los ojos y cambió su gesto a uno de falsa indignación. Él sonrió y desconectó el interfaz hombre-máquina. Las páginas de El fin de la infancia dejaron de descargarse en su cerebro. Ella seguía hablando:
- Ahora me dirás que te puedes creer que podremos reescribir nuestro código genético en el futuro, ¿verdad? Que eso se lo crean los transhumanistas trasnochados que aún no han superado la década de los cuarenta y se gastan todos sus ahorros en injertarse nuevo hardware... aún lo entiendo. Pero una persona normal y supuestamente culta como tú...
Él se abalanzó sobre ella y sus carcajadas resonaron por la vacía habitación activando sin querer el interruptor auditivo del perro, que se deslizó por la habitación con un zumbido hidráulico mientras ladraba pidiendo atención. Él la besó. Ella le susurró mientras le mordía el lóbulo de la oreja:
- Bueno, por lo menos hay una cosa que seguramente no cambie en el futuro.
Él sonrió y deslizó su cubierta parietal, desenroscando lentamente un jack rectangular que brillaba al sol artificial de la habitación y que despertó en ella una sonrisa morbosa mientras descubría a su vez su puerto ventral. Él terminó su frase:
- El standard USB de conexión ha demostrado ser muy fiable, ¿verdad?

The Postal Service - Umbrella

26 octubre 2006

Petición: el retorno

Mi plataforma política no alcanzó el éxito esperado durante la campaña pasada así que, tras deliberar con el resto de la junta, hemos decidido volver a llevar nuestras peticiones ante las Naciones Unidas. Así que volvemos a recoger firmas. Si la última vez no te uniste a nosotros, ¡aprovecha la ocasión!

¡Deja tu firma!

Muchas gracias.

Ladytron - Oops oh my

24 octubre 2006

[DdN] Cachemira

El humo se agolpa en el techo de la cabina y baila lentamente en círculos excéntricos, tiñendo de blanco el marrón descolorido de la cabina. El pinchadiscos pasa el dedo por el dial y se sumerge una vez más en la voz de Robert Plant, mientras este le grita a través del tiempo y el espacio, desde la cabina de grabación de Physical Graffitti y a la vez desde las arenas del Sáhara, desde Marruecos a mediados de los años setenta. La persona que le...

...continúa aquí...

The Hidden Cameras - She's gone

23 octubre 2006

Rápido y conciso

¡Ya tengo carné de conducir!

M.I.A. - Pull up the people

09 octubre 2006

Columnas

Dentro de media hora comienzan mis Pilares. Nos vemos arrastrados por las esquinas.

Love Is All - Make out fall out make up

05 octubre 2006

Lo que queda del día

En estos momentos 12 horas y 58 minutos. Seguiremos informando según se desenvuelva la situación.

Felix Da Housecat - Black hole

03 octubre 2006

He estado desaparecido...

...pero he encontrado el sentido de la vida en el fondo de un botijo y la cuadratura del círculo a base de reglas de tres. Vamos, que no he hecho nada productivo.

Pulse aquí para escuchar, en rigurosa exclusiva, el interior de mi cerebro.

The Pixies - Levitate me

20 septiembre 2006

Que suenen las alarmas

Desde hace unos meses, cuando veo a un humano de menos de tres años las palabras para definirlo que con más facilidad me salen son "guapo", "mono", "rico" e incluso -si he dormido poco- "cuco".

Socorro.

LCD Soundsystem - Tribulations

07 septiembre 2006

Querida blogosfera / El atardecer de las libélulas

Como si fuese un artista atormentado en vez de un veinteañero parado, que aunque rimen no suelen tener mucho que ver, abro ronda de preguntas. La semana que viene responderé a cualquier cosa que me pregunteis en los comentarios, excepto a esa.


En otro orden de cosas (y para que veais que la ronda de preguntas no es por mera vagancia) he decidido dirigir una película. Se va a llamar El atardecer de las libélulas: una película escrita y dirigida por Biyu. El argumento no es que importe mucho, porque en el fondo en eso sólo se fijan tres imbéciles y si pones un par de frases rimbombantes y por lo menos un plano de dos minutos de la cara absorta de un niño ni siquiera esos, pero ya he decidido sus principales pilares.

Va a ser una historia de paso a la edad adulta, dividida en dos actos. En el primer acto, ambientado tras la Guerra Civil Española, mostraré la cruda realidad de la época apoyándome en una cuidadísima fotografía y en una iluminación decadente; confío en que Globomedia me deje a los niños de sus series para hacer de los protagonistas. Por ahora los personajes no tienen nombre: simplemente se llaman Niño Irritante, Niña Precoz, Padre Estraperlista, Abuelo Comunista, Profesor Anarquista, Tía Excéntrica, Vecino Delator, Facha Comprensivo, Facha Diabólico y Virgen del Pilar (por eso del toque de realismo mágico de todo a cien).

En la segunda, ambientada en la actualidad, intentaré fusilar todas y cada una de las películas de Ken Loach pero con ese aire patrio y garbancero tan propio de estos lares; aún no he decidido si los protagonistas de esta segunda parte serán los hijos de los de la primera o si tendré que incluir una subtrama de viajes en el tiempo. Los personajes de este acto por ahora se llaman Joven Explotado, Muchacha Promíscua, Padre Explotador, Abuelo Comunista, Profesora Anarquista, Colega Excéntrico, Colega Ruin, Empresario Comprensivo, Empresario Diabólico y Santiago Segura.

San Sebastian, allá voy.

Ref: Estrenos de Cartelera @ VASB

Rilo Kiley - Paint's peeling